Archivo para Octubre 2007
Dios y la idea de sustancia en Descartes
En el pensamiento cartesiano, la idea de sustancia tiene una importancia extraordinaria. La sustancia es el elemento ontológico común a todo lo que existe. Descartes distingue tres sustancias: el alma (sustancia pensante o res cogitans), la materia (sustancia extensa o res extensa) y Dios (sustancia infinita o res infinita). La idea de sustancia debería ser una idea evidente. Ahora bien, puesto que la idea de sustancia también se aplica a la materia y la existencia de la materia no resulta inmediatamente evidente a la intuición (de hecho, Descartes deberá someterla a un proceso de deducción), debemos concluir que al menos una manifestación de la idea de sustancia no es evidente en sí misma ni, por tanto, innata. ¿Qué ocurre aquí?
En realidad, a lo único que cabría llamar realmente sustancia es a Dios, es decir, a la res infinita, puesto que ésta es causa de sí misma (causa sui). La idea de sustancia infinita sí es una idea innata, según Descartes. En sus propias palabras, la idea de Dios es “la huella que el creador ha impreso en la conciencia de la criatura, (…)esta idea ha nacido y ha sido producida conmigo“. Leer el resto de esta entrada »
Dios en la filosofía de Descartes
La demostración de la existencia de la sustancia infinita (Dios) es esencial al pensamiento de Descartes. Tan esencial que constituye un paso ineludible en la deducción que va desde la autoconciencia de la existencia del sujeto (pienso, luego existo) a la evidencia de la existencia del mundo y las cosas materiales (sustancia extensa). Consciente de la importancia de establecer férreamente la existencia de Dios, Descartes adaptó dos argumentos habituales en la época para explicar, no sólo su existencia, sino también su perfección. Sólo mediante de la demostración de la perfección divina puede trazarse el puente que va desde el sujeto hasta lo exterior a él (la realidad, el mundo, la materia).
Al margen de las pruebas de la existencia de Dios, este documento contiene también las funciones que, en definitiva, desempeña la idea de Dios en el pensamiento de Descartes.
>> Descargar articulo sobre el papel de Dios en el pensamiento de Descartes
Biografía y obras de Descartes, ya disponible.
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¿Quieres saber algo más de la vida de Descartes? En la sección Filósofos tienes una biografía y la relación de sus obras más importantes. Verás lo que se estudiaba en los colegios y universidades en los que dominaba la escolástica, y las influencias que recibió Descartes y que ayudaron a configurar algunas de sus ideas más importantes, como el mecanicismo.
Las reglas del método cartesiano
El documento que puedes descargar desde aquí contiene la definición dada por el propio Descartes de su Método en las ‘Regulae ad directionem ingenii’ (Reglas para la dirección del espíritu) de 1627-28, así como una descripción de cada una de las reglas y su relación con el concepto de “verdad”. Este documento es un buen resumen de las reglas del método, breve y sintético, y puede ser utilizado en la redacción de múltiples preguntas.
>> Descargar las reglas del Método
Un infograma sobre la relación Platón-Descartes
El Método cartesiano y el criterio de simplicidad
En la segunda parte del Discurso del Método, Descartes establece una comparación entre la construcción de una ciudad (o las leyes de un Estado) y las reglas que habría de tener un método adecuado de investigación racional. La idea expuesta es que, así como un Estado está mejor regido cuando las leyes son pocas, pero bien cumplidas (o la ciudad cuando ha sido construída por un sólo arquitecto), así un método racional de obtención de conocimiento será mejor si contiene pocas reglas, a condición de “no faltar ni una sola vez a su observación”. Además, Descartes también nos dice que si estas leyes las hace un solo legislador, será mejor que si intervien muchos, lo que significa que el trabajo de análisis desarrollado por una sola persona, si el tema de investigación es de su interés, es preferible al realizado por muchas sobre temas generales (metáfora de la Ciudad), lo que se traduce en la necesidad de examinar uno mismo todas las ideas que se acepten como verdaderas. Leer el resto de esta entrada »
La crítica de Descartes al silogismo como método de conocimiento
En la segunda parte del Discurso del Método, Descartes realiza una crítica del razonamiento lógico, y en concreto del silogístico, como medio para avanzar en la obtención de nuevos conocimientos. Incluso, sugiere Descartes, es tal su naturaleza que permite, “como en el arte de Lulio” hablar de lo que no se sabe. Para comprender el significado de esta crítica debemos explicar primero qué es un silogismo. Un silogismo es un tipo de argumento lógico que permite obtener un enunciado, llamado conclusión a partir de la combinación de otros dos, llamados premisas. Un ejemplo de silogismo es el siguiente: Todos los hombres son mortales ( esta es la premisa mayor). Sócrates es hombre (premisa menor). Por lo tanto Sócrates es mortal (conclusión). El razonamiento silogístico fue desarrollado por Aristóteles, y constituye una parte esencial de su Lógica. Durante la Edad Media y el Renacimiento, las universidades europeas, en general tuteladas por la iglesia, imparten un modelo de enseñanza que combina ideas y preceptos aristotélicos con las teorías de Santo Tomás de Aquino. Es lo que se conoce como Escolástica. En el siglo XVII la situación era que la escolática abusaba de la lógica silogístca, pretendiendo que lo que no era sino un método de razonamiento sirviera como método de ampliación de conocimiento. Leer el resto de esta entrada »
